Los bancos, la industria local y, luego, la construcción, son las actividades que soportan la mayor carga tributaria en Tucumán, según un informe elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf). El diagnóstico del organismo conducido por el economista cordobés Nadin Argañaraz puntualiza que Tucumán ocupa el sexto puesto en el ranking nacional (24 jurisdicciones) de carga tributaria legal del impuesto a los Ingresos Brutos sobre la actividad económica.

Misiones, con una alícuota promedio del 2,9%, encabeza la lista, seguida por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (2,7%), Neuquén y Santiago del Estero (2,2%) y Buenos Aires y Tucumán (2,1%). La menor presión impositiva, según el Iaraf, se observa en San Luis, con un 0,6% (producto de menores alícuotas y de la promoción a la industria local). Sin embargo, aclara el Iaraf, en la práctica la provincia ha adoptado criterios restrictivos a los efectos de gozar de dichos beneficios, que han derivado en elevados niveles de tributación para ciertas empresas industriales.

"Estamos ante un resultado relativo. Durante la gestión del gobernador José Alperovich, en Tucumán no se aumentó la gravabilidad", puntualizó a LA GACETA el director de Rentas, Pablo Clavarino, al ser consultado sobre las conclusiones del estudio privado. El funcionario acotó que no hay que confundir mayor presión impositiva con mayor control fiscal. "Además, hay actividades que gozan de alícuota cero y que no están dentro del marco analizado por el Iaraf", agregó.

"La carga tributaria que ejerce Ingresos Brutos sobre el conjunto de actividades económicas asciende, para el promedio de las 24 jurisdicciones, a un 1,68% sobre las ventas brutas, netas de IVA. 2009 y 2010 han sido los años de mayores aumentos en la carga legal promedio de este tributo", puntualiza el informe al que accedió LA GACETA.

En cuanto a la evolución de la carga tributaria por grupo de actividad económica, en los últimos dos años los grupos a los cuales les ha aumentado la presión de manera más significativa en las provincias han sido los de Industria y construcción e Intermediación Financiera, dice el informe.

"Nuevamente, las necesidades fiscales de las provincias han terminado afectando al sector productivo y, en definitiva, a los consumidores", indica el diagnóstico. El Iaraf puntualiza que hay que tener en cuenta que el incremento de alícuotas de Ingresos Brutos aplicado en los años recientes sobre sectores claves como la industria, el comercio, los servicios y la intermediación financiera ha terminado incidiendo no sólo sobre la actividad empresaria, sino también sobre los ciudadanos de todo el país, puesto que gran parte de la carga se termina trasladando a lo largo del proceso productivo e impactando en los precios finales de los bienes y servicios.